Fusiónmanía

Fusión de hospitales; la experiencia en el Reino Unido.

 

 

Analizando las ideas de fusión hospitalaria de nuestros insignes gestores de la Sanidad Pública Andaluza, y dadas las supuestas bonanzas de las fusiones que están llevando a cabo de forma encubierta en los hospitales tanto a nivel sevillano como en toda Andalucía, hemos decidido documentarnos bien, no sea que digan que los del delegados del SMS y el SMA estamos mal informados y nos gusta la demagogia. Por tanto, si los gestores quieren argumentos, se los vamos a dar, y con base científica, además.

 

En un estudio publicado en mayo de 2012 por unos investigadores de la universidad de Bristol, Inglaterra (Gaynor M et al. Can governments do it better? Merger mania and hospital outcomes in the English NHS. J Health Econ. 2012 May;31(3):528-4) se analizó el impacto de la política de fusión hospitalaria en el periodo 1997-2006 en el Reino Unido. En este periodo, de 223 hospitales, se fusionaron 112. Se compararon aquellos hospitales fusionados con los no fusionados, analizando el impacto de la fusión a nivel de actividad, de las plantillas y económico. Se utilizó un modelo de estudio caso-control. Los objetivos a analizar fueron, por un lado, los indicadores de actividad y situación financiera, así como la productividad y la ratio de trabajo de las plantillas; y la calidad de la asistencia (demoras y objetivos clínicos) por otro. Hay que destacar que el análisis se realizó con efecto retroactivo desde dos años antes de llevar a cabo la fusión de forma oficial, ya que se llevaron a cabo cambios organizativos en los hospitales objetivo de fusión previamente a ésta, como están haciendo ya a nivel del SAS.

 

Pues bien, los resultados de Gaynor y colaboradores son bastante clarificadores. De entrada, el motivo inicial para realizar las fusiones fue (y será) la presión financiera y el deseo de ahorrar de la administración. Por más que nos digan que es en pos de una mejor organización y atención al paciente, los motivos aquí en Andalucía son más que claros… el recorte sanitario nos suena a todos.

 

Por un lado, a efectos de plantilla, se redujo de forma significativa la proporción de contratos no temporales, aumentando la proporción de contratos temporales hasta un 33% en los hospitales fusionados. Por otro, cualquier superávit de los hospitales (eso por estas tierras ni sabemos lo que es) desapareció tras la fusión. Es más, pasaron a ser hospitales deficitarios y acumularon un déficit algunos de ellos de hasta 3 millones de libras en 4 años (3.5 millones de €) tras la fusión hospitalaria. Por tanto, la fusión salió bastante cara de llevar a cabo, por un lado, y produjo un claro deterioro financiero de los hospitales fusionados tanto a corto como a largo plazo, por otro.

 

En términos de calidad de asistencia, en ningún caso las fusiones supusieron una mejora de las demoras en la atención a los pacientes ni en las estancias medias de hospitalización. Es más, los datos sugieren que aumentó tanto el tiempo de demora como el número de paciente en lista de espera para una intervención quirúrgica por encima de 180 días. Además, tras la fusión hospitalaria se objetivó una peor calidad en la asistencia a los pacientes con ictus según un estándar usado habitualmente para medirla (Kessler and McClellan, 2000), hubo un aumento en la tasa de mortalidad tras el alta a domicilio y también un claro aumento de los reingresos en los 28 días posteriores al alta.

En resumen, nos encontramos con que la fusión hospitalaria (tan beneficiosa y necesaria para los pacientes y los profesionales del SAS según nuestros gestores) no trajo beneficio alguno cuando se aplicó en el Reino Unido. La productividad del trabajo no aumentó, se aumentaron por otro lado los déficits de los hospitales y no hubo ni siquiera indicios de un aumento en la calidad en la asistencia (de hecho, según los indicadores, lo que se produjo fue una merma de la misma).

 

Por tanto, reiteramos a la Sra. Consejera, al Sr. Director Gerente del SAS y a todos aquellos que tengan la intención de fusionar los hospitales públicos del SAS que:

   -Les va a terminar costando el dinero, no a ellos, sino a todos los contribuyentes andaluces y probablemente, de nuevo, a los profesionales sanitarios (cuando no les cuadren las cuentas ya sabemos de qué sueldos recortarán de nuevo, de los suyos seguramente no).

   -La calidad en la atención a los pacientes (usuarios como les gusta llamarlos) no sólo no va a aumentar, sino que va disminuir y, de hecho, ya está disminuyendo como este sindicato ha denunciado ya. Sabemos que esto históricamente no les ha importado mucho, pero tanto a los profesionales sanitarios como a los pacientes si nos importa, y mucho.

   -Si su intención es adelgazar el personal de los servicios (y no puestos intermedios y demás cargos, por más que nos vendan lo contrario) van a contar con la oposición frontal tanto del SMS como del SMA y el resto de organizaciones sindicales.

 

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