Agresiones a facultativos
en la provincia de Sevilla en 2025

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Dos nuevas agresiones a facultativos provocan el pánico en centros de salud de la provincia de Sevilla

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Desde el Sindicato Médico de Sevilla denunciamos y condenamos de manera rotunda las agresiones que han sufrido recientemente profesionales sanitarios en los municipios de Utrera y Pilas. 

En el caso del Centro de Salud ‘Príncipe de Asturias’ de la localidad utrerana, una médica de familia sufrió insultos y amenazas violentas el pasado miércoles 5 de agosto. El suceso acaeció cuando al regresar a su consulta tras una urgencia, ya que en dicho centro sanitario no existe servicio dedicado a atender urgencias y se tiene que llevar a cabo una doble agenda de consultas programadas y urgencias;la profesional sanitaria se encontró a una paciente exigiendo atención inmediata.

La agresora demandaba la prescripción de psicofármacos no pautados por sus médicos o recién despachados en oficinas de farmacia con su correspondiente receta.Esta persona, que tiene antecedentes mostrando comportamientos agresivos en ocasiones anteriores, incluyendo amenazas y lanzamiento de objetos; se encontraba golpeando de manera violenta la puerta y mesa de la consulta; escalando la situación a insultos y amenazas violentas. 

Dicha agresora se encontraba dentro de la consulta de la médica a la que había accedido sin restricción alguna,ya que no existe ningún tipo de personal de vigilancia y seguridad en el Centro de Salud ‘Príncipe de Asturias’.

Solamente cuando la médica avisó a un compañero de llamar a la Guardia Civil, la agresora abandonó el lugar pero sin abandonar su conducta violenta. Tras estos hechos, la profesional sanitaria presentó denuncia a la Guardia Civil y se encuentra de baja por consecuencia de la agresión.

Por otro lado, en el Centro de Salud de Pilas, dos médicos de urgencias, dos enfermeras y una celadora; que conformaban en el equipo de guardia en dicho centro sanitario, sufrieron amenazas y coacciones para realizar una cura programada fuera del horario establecido; el martes 11 de agosto. 

Los hechos ocurrieron cuando un paciente llegó al servicio de Urgencias del Centro de Salud de Pilas exigiendo dicha cura. Al explicarle que no se trataba de una urgencia no demorable sino de una cura que había que programar para el día siguiente, comenzó a reaccionar de forma agresiva, alzando la voz, insultando y utilizando malos modos; y profiriendo amenazas a los profesionales sanitarios, llegando a levantar unas muletas en actitud violenta. 

Ante esta situación, los trabajadores del Centro de Salud de Pilas pulsaron el botón del pánico para alertar a otros profesionales del centro y dieron aviso a Policía Local y Guardia Civil, quienes se personan en el lugar y a la llegada de las autoridades, el agresor comienza a calmarse pero sigue exigiendo que sea tratado. 

Las dos enfermeras y las celadoras tuvieron que encerrarse en la consulta por seguridad, siendo atendidas posteriormente por sus compañeros ante sendos cuadros de ansiedad. Por su parte, los médicos de urgencias dieron parte al cargo intermedio, cumplimentado el CATI y denunciando los hechos a la Guardia Civil.  

Desde el SMS se les han ofrecido todos los recursos disponibles ante agresiones a médicos y facultativos. Reclamamos tolerancia cero frente a cualquier forma de violencia en los centros sanitarios y pedimos, una vez más, al Servicio Andaluz de Salud que tome medidas reales y eficaces para proteger a sus profesionales sanitarios. 

Estos episodios no pueden normalizarse ni minimizarse. Las agresiones verbales también son violencia. Las amenazas también son violencia. El miedo a salir de un centro sanitario acompañado por compañeros, por temor a una represalia, es una realidad inadmisible en un sistema público de salud.

Asimismo, exigimos que se ponga fin al clima de permisividad social que rodea a este tipo de conductas. La presión asistencial, las demoras o la frustración de algunos usuarios nunca pueden descargarse sobre quienes están trabajando para atenderlos. Agredir, amenazar o insultar a un profesional sanitario no mejora la asistencia: la deteriora, genera miedo y pone en riesgo la calidad del servicio.

Defender a los médicos y médicas es defender la sanidad pública. Desde el Sindicato Médico de Sevilla seguiremos denunciando cada agresión y acompañando a los profesionales afectados, animándoles a siempre registrar sus denuncias por los cauces establecidos; porque ningún facultativo debe acudir a su puesto de trabajo con miedo, ni ejercer la medicina bajo amenazas.