La situación del CS de Lebrija se hace crítica, ante la pasividad de la Administración, e ilustra el hundimiento de la Atención Primaria

El pasado 1 de febrero, el Sindicato Médico de Sevilla denunció ante la Gerencia del Área de Gestión Sanitaria Sur de Sevilla la situación crítica del Centro de Salud de Lebrija. De los 15 médicos de familia que constituyen la plantilla del centro, se están produciendo de manera habitual hasta 6 ausencias no sustituidas, lo que representan una reducción del 40 %. En el caso de los pediatras, actualmente existen dos ausencias no sustituidas para una plantilla de cuatro pediatras, es decir, una reducción del 50%. La plantilla cuenta, por otro lado, con un médico como Dispositivo de Apoyo compartido con El Cuervo, lo que resulta claramente insuficiente por tener exención de guardia hasta 4 miembros del equipo.

Los médicos del centro deben atender las consultas presenciales, la telefónicas y las urgencias, a menudo de forma solapada. Es decir, con frecuencia es necesario “intercalar” pacientes urgentes entre los que esperan a ser atendidos en el centro, lo que provoca retrasos y el consiguiente enfado de los enfermos. Si el médico se ve obligado a salir del centro para atender una urgencia el tiempo de espera se incrementa exponencialmente. La situación de las citas para una nueva consulta es aún peor, situándose la demora actual entre 21 y 30 días, con el consiguiente deterioro en la calidad de la atención y el aumento de la frecuentación en el servicio de urgencias.

Los facultativos del centro se están enfrentando a una situación de sobrecarga laboral insoportable. Las ausencias habituales por permisos, vacaciones o bajas no son sustituidas. Se ven obligados de forma habitual a hacer jornadas continuadas de hasta 12 horas, atender consultas masificadas y hacer gran número de guardias. La insatisfacción de los usuarios los expone al riesgo de padecer amenazas y agresiones. Todo ello los somete a un estrés físico y psicológico que pone en riesgo su salud.

La decepcionante respuesta de la Dirección

Ante nuestra denuncia, la Dirección del Centro sostiene que esta situación es “puntual” y “excepcional”, y la atribuye a “circunstancias sobrevenidas”. También se escuda la Dirección en la escasez de médicos de familia y pediatras.

En su escrito de respuesta, la Gerencia del AGS Sur de Sevilla indica que “tiene solicitada a la Dirección General de Profesionales la autorización de un programa específico para retribuir la participación de sus profesionales en la mejora de la accesibilidad de los ciudadanos a los servicios de Atención Primaria”. Sin embargo, no existe indicación alguna que permita pensar que esta solicitud vaya a ser atendida en breve.

En resumen, la Gerencia se limita en su respuesta a repasar las diversas carencias del centro, a lamentar que la oferta en una plaza en el Dispositivo de Apoyo no ha sido cubierta y a depositar sus esperanzas en las tomas de posesión de los médicos que han superado el reciente concurso-oposición. Es decir, humo. Ante nuestra denuncia, la gerencia no plantea ni una sola medida seria que venga a paliar la situación insostenible del centro y se limita a ponerse de perfil y esperar que las cosas mejoren por arte de magia.

La Atención Primaria en Andalucía se hunde por las negligencias del pasado y las incompetencias actuales

El Centro de Salud de Lebrija ilustra la situación dramática que se vive en los Centros de Salud de Sevilla, con plantillas mermadas de médicos llevados hasta la extenuación por la incapacidad del SAS de tomarse en serio los problemas de la Atención Primaria, problemas provocados por los dramáticos recortes de las pasadas décadas y la falta de inversiones actual.

Es insultante que se nos diga que la situación que se vive en este centro es “excepcional” y pasajera. Lo cierto es que obedece a carencias crónicas y estructurales que tienen su origen en un presupuesto irrisorio, plantillas insuficientes y contratos precarios, que provocan la salida de médicos de Andalucía y agotan hasta la enfermedad a los que se quedan aquí.

Sirva como ejemplo la oferta de trabajo en los denominados “Dispositivos de Apoyo”, puestos de trabajo precarios en los que el médico debe atender cada día el puesto que deja libre un compañero que está de baja, de vacaciones o saliente de guardia, sin conocer a los pacientes a los que atiende, desplazándose de manera constante y con jornadas irregulares que cambian sin previo aviso. Todo ello, además, con contratos de unos pocos meses, en el mejor de los casos. Con la intención de ahorrar, el SAS recurre a estos contratos precarios en lugar de cubrir las plazas estables asignadas a una población concreta (los denominados “EBAP”) y luego se extraña de que los compañeros no acepten la oferta de trabajo.

El SAS ofrece a los médicos de Atención primaria maltrato e indiferencia, amenazas y presión. Destina a esta área un presupuesto ridículo y trata a sus profesionales como médicos de segunda clase y, cuando denunciamos que no podemos más, nos  responde que el problema es “excepcional”. Lo cierto es que el problema es grave y crónico y que, de no recibir una respuesta adecuada a corto plazo, llevará a la Atención Primaria a un colapso total.

Comité Ejecutivo del SMS

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