La Gestión Compartida II. El porqué de nuestra oposición

En esta segunda entrega, el Sindicato Médico Andaluz resume nuestra posición al respecto de la Gestión Compartida y los motivos que nos hacen oponernos tajantemente:

En el primer artículo (La Gestión Compartida I. Imponer sin compartir) nos centramos en el hecho de que la Aministración había procedido de una forma opaca y tendenciosa en el tema de la Gestión Compartida, es decir, en el procedimiento usado. Hoy vamos a profundizar en lo motivos que nos llevan a oponernos a este nuevo engendro del SAS.

Estas son nuestras razones. Nos oponemos a este nuevo modelo de Gestión compartida por:

– Porque no se nos ha facilitado información referente a ninguno de los puntos que fuguraban en nuestro escrito.

– Porque no es necesario. Nadie, ni profesionales ni ciudadanos, habían detectado la necesidad de este modelo y tampoco se entiende para que va a servir

– Porque es contrario a la LOPS.

– Porque compartir la demanda asistencial del ciudadano ha sido y es una práctica habitual entre enfermeros y médicos, sin necesidad de que nadie se invente unas nuevas reglas del juego. Siempre hemos colaborado respetando las competencias profesionales de cada colectivo y de esta forma nunca han existido problemas.

– Porque si se pretende reducir la presión asistencial del Médico de Familia, lo correcto es que sea el médico quien derive a otras categorías aquellos cuadros leves susceptibles de ser resueltos con un consejo u orientación sanitaria o cuidados de enfermería. En ningún caso pueden ser las otras categorías las que valoren la gravedad y decidan si poner tratamiento o derivar al paciente para ser visto por el médico.

– Porque si faltan Médicos de Familia la solución no es derivar al paciente a enfermería sino permitir, por ejemplo, la jubilación a los 70 años a aquellos médicos que la soliciten y a los que actualmente se les niega.

(Con execepción de sus amigos enchufados, ¿verdad, Sra. Antón?)

– Porque si hay que aumentar las agendas para atender la creciente demanda, no se entiende por qué llevan años negándose a poner en marcha la Continuidad Asistencial en Atención Primaria.

– Porque no solo no han puesto en marcha la Continuidad Asistencial, sino que, después de “vendernos” ese nuevo concepto retributivo -la productividad fija para retribuir el “especial rendimiento, interés o iniciativa” de los profesionales de Atención Primaria para mejorar la accesibilidad-, el SAS sigue sin aplicarlo.

¿Será que tampoco le preocupa mucho la accesibilidad? ¿Será que están dispuestos a sacrificarla si esto supone pagar al médico sus horas?

– Porque si, en unos pocos años, la jubilación de los médicos va a dejar desabastecida a esta comunidad, la solución es negociar y ampliar las plazas de medicina y las de MIR. De una manera razonable, mesurada, consensuada y con visiónde futuro.

¿O a lo mejor es que es más barato invertir en la formación de otras categorías y derivarle luego los pacientes?

– Porque si se quiere aumentar la Calidad Asistencial, lo correcto es dar tiempo a los médicos de famila para atender a sus pacientes: 3 ó 4 minutos no son suficientes. Por cierto, las agendas de enfermería citan a los pacientes cada 10 minutos, disponen del doble de tiempo.

– Porque es indignante que de esos pocos minutos que el médico dispone, tenga que dedicar mas de la mitad a tareas propias de otras categorías no facultativas: llamar al paciente, ayudarlo a desvestirse, tomarle la tensión o poner el termómetro, gestionarle una cita o expedir justificantes. Y mientras esto ocurre, parte de la atención médica se deriva a enfermería.

– Porque todo este sinsentido supone, además, que el médico dejará de tener la oportunidad de percibir los conceptos retributivos antes mencionados.

– Porque se están modificando agendas, horarios y hasta turnos de mañana o tarde que afectan claramente a las condiciones de trabajo de los médicos sin que se les haya pedido opinión a los médicos ni hayan sido informados los sindicatos.

– Porque, como siempre, no hay ningún estudio prospectivo que avale unos resultados ni está claro que objetivo se pretende ni como se va a medir.

¿No recuerda esto a la forma de actuar en las fusiones hospitalarias?

– En definitiva: porque sospechamos que esto no beneficia más que a quién se atribuye su autoría y que estas iniciativas sin fundamento no son más que una forma de disimular su incapaciadad para la innovación eficiente y no tiene más objetivo que el ahorro.

¿Ofrecerán el SAS y la Consejería algún día razones a ciudadanos y profesionales que justifiquen sus cambios o mantendrán su actitud de usar el dinero público a su antojo sin dar explicaciones a nadie?

Comité Ejecutivo SMA

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