El SMA denuncia un nuevo plan de vacaciones opaco e insuficiente

Un año más, nos encontramos con que a mediados de julio seguimos sin datos. La consejera de Salud presentó en el Parlamento de Andalucía unas cifras globales y posteriormente, el 9 de julio, la presidenta de la Junta de Andalucía “valoraba positivamente el “esfuerzo” del plan de verano del SAS, con 18.000 nuevos contratos”, aclarando que se van a invertir 111 millones de euros en el plan de vacaciones y esto va a garantizar la asistencia sanitaria donde lo necesiten los ciudadanos. Pero no se ha presentado el plan concreto a los sindicatos, nadie nos ha convocado para darnos documentación al respecto ni se ha facilitado detalle sobre la distribución de los contratos por categorías y centros sanitarios.

Ya estamos desgraciadamente acostumbrados a esta actitud de SAS y Consejería y, por ello, cada año nos dedicamos a comprobar in situ cual es la realidad del periodo estival en los centros sanitarios públicos.

Y la realidad es que los contratos de sustitución para los médicos de atención primaria apenas llegan a 150 en toda la comunidad autónoma, que los facultativos que quedan trabajando deben asumir las consultas de sus compañeros ausentes, que esto determinará el cierre de las consultas de tarde en la mayoría de los centros de salud (es imposible dar cobertura a éstas si las ausencias por vacaciones no se cubren ni en un mínimo porcentaje).

Hay centros que pasan de tener disponibles 10 médicos durante el año a contar sólo con 5 durante los meses de julio a septiembre (en el mejor de los casos), a lo que hay que añadir las incidencias que se puedan producir en el colectivo y que no se planifican (IT, accidentes, gestación…) que descompensan aún más la situación.

Pero en los hospitales la situación no es mucho mejor, apenas se sustituyen los médicos de las urgencias del hospital, como ejemplo la provincia de Granada, con una plantilla de médicos de urgencias hospitalarias (Virgen de las Nieves, Traumatología, PTS, Hospital de Baza y Hospital de Motril) de aproximadamente 90 facultativos, contrata sólo 15 para cubrir las vacaciones. Si hablamos de las consultas de los facultativos hospitalarios la contratación es prácticamente nula y como consecuencia se cierran consultas, plantas de hospitalización, así como quirófanos. La justificación, usada casi todos los años, de que la demanda disminuye en periodo estival es de una demagogia apabullante. En verano no disminuyen las enfermedades, sólo se modifica la incidencia de algunas patologías pero aumentan otras. Desgraciadamente las ENFERMEDADES NO SE TOMAN VACACIONES.

Y si hablamos de Agencias Públicas Sanitarias, la situación no es mejor. Como ejemplo: en el Hospital de Loja y Guadix llega verano y con éste NO llega ningún plan de vacaciones. El plan es cerrar consultas, cerrar quirófanos, no sustituir a los profesionales y por último cerrar el Área Materno-Infantil y fusionarla con el Área Polivalente. Un despropósito.

No sabemos dónde y en qué categorías están esos 18.000 contratos, pues la transparencia en la información solicitada al respecto brilla por su ausencia, pero lo cierto es que, de nuevo, este verano las consultas se verán masificadas, los pacientes desesperados sobrecargaran las urgencias y los Médicos agotados seguirán dando lo mejor de sí mismos para garantizar la asistencia sanitaria donde la necesiten los ciudadanos, que la merecen tanto como no la valora la Administración Sanitaria, que debería ser la garante de este derecho constitucional.

En definitiva, un año más con hospitales que cierran el 40% de sus camas, centros de especialidades con la mitad de las consultas cerradas, actividad quirúrgica reducida hasta quedarse en un 30 % de lo habitual, servicios de urgencia masificados, centros de salud con la mitad de profesionales incluso menos, un porcentaje de sustitución que en el caso de los facultativos no supera el 5% y una absoluta falta de transparencia con las organizaciones sindicales y los facultativos a los que representamos.

La Administración hace todo lo posible por evitar que los datos reales sean conocidos por la población: ofrece datos de sustitución expresados en distintas magnitudes en los distintos centros para que no sean comparables, no discrimina el gasto por categorías, tampoco diferencia los porcentajes según las distintas zonas y provincias, habla de sesiones quirúrgicas pero no de nº de pacientes que se quedan sin operar, dice que reserva camas cuando en realidad las cierra, etc.

Y si nuestra presidenta y/o los gestores de la administración sanitaria nos acusan de falsear la verdad, que lo demuestren. Nada más fácil que hacer las cosas con transparencia. Que den TODA LA INFORMACIÓN CON LUZ Y TAQUÍGRAFOS.

Comité Ejecutivo SMA

Comparte en redes sociales:

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar