Desde el Sindicato Médico de Sevilla volvemos a denunciar un nuevo episodio de agresión a una facultativa. En este caso los hechos ocurrieron el pasado jueves 26 de marzo en el centro de salud de Gerena después de que un paciente acudiera de forma reiterada para exigir la prescripción de un ansiolítico sin cita y al margen del procedimiento asistencial establecido.
Según el relato de la profesional, se trata de un paciente que ya había protagonizado episodios previos relacionados con psicofármacos. En esta ocasión, primero contactó con el centro a través de administración para reclamar una atención urgente, y posteriormente se personó en el centro de salud insistiendo en que se le emitiera la receta. La médica, que se encontraba pasando consulta, le indicó que no podía atenderlo sin cita y que, en cualquier caso, ese asunto debía tramitarse conforme a los cauces ordinarios.
Tras revisar la historia clínica, la facultativa comprobó además que el medicamento ya había sido dispensado recientemente en una farmacia, por lo que decidió no realizar la prescripción solicitada. Lejos de cesar en su actitud, el paciente volvió a presentarse al día siguiente a primera hora, llamó a la puerta de la consulta y, al encontrarse con la negativa de la médica, insistió de forma reiterada y cada vez más intimidatoria y agresiva para que se le recetara el fármaco de inmediato.
La situación fue escalando hasta que el paciente llegó a encararse con la profesional en la puerta de la consulta. Un compañero intervino dando aviso a la Guardia Civil mientras la médica permaneció dentro de su consulta hasta la llegada de los agentes, al no sentirse segura para salir.
Aunque no se produjo una agresión física, la facultativa manifestó un importante cuadro de ansiedad ante el temor de que el paciente pudiera hacerle daño, hasta el punto de no poder continuar con normalidad su jornada. Posteriormente fue asesorada para interponer la correspondiente denuncia.
Desde el Sindicato Médico de Sevilla queremos subrayar que estos hechos constituyen una forma intolerable de violencia contra los profesionales sanitarios. Las amenazas, la presión, el acoso en consulta, la intimidación física y el miedo generado en el entorno asistencial no pueden normalizarse bajo ningún concepto, son agresiones en toda regla.
El personal médico desarrolla su labor asistencial en condiciones de enorme presión y no puede verse sometido, además, a episodios de amenazas por negarse a realizar actuaciones contrarias al criterio clínico o a la legalidad vigente. Defender una prescripción responsable y ajustada a norma no puede suponer un riesgo para la integridad, la seguridad o la salud emocional de los facultativos y facultativas.
Por ello, el Sindicato Médico de Sevilla reclama al Servicio Andaluz de Salud y a las administraciones competentes que refuercen de manera urgente las medidas de protección en los centros sanitarios, mejoren los protocolos de actuación ante pacientes conflictivos y garanticen una respuesta rápida y efectiva ante cualquier episodio de intimidación o violencia contra un profesional.
No podemos permitir que acudir a consulta o ejercer la medicina se convierta en una situación de peligro. Proteger a nuestros profesionales es una obligación institucional irrenunciable.
Ni una agresión más.