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en la provincia de Sevilla en 2024

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La necesidad de un Estatuto para la profesión médica y facultativa: un análisis de la representación sindical en España

El Anteproyecto de Ley de Estatuto Marco (APLEM) del Ministerio de Sanidad ha sido rechazado de manera unánime por los Sindicatos Médicos, que reclamamos un Estatuto propio para nuestro colectivo.  Esta es la única solución posible a la crisis que vive la sanidad pública. 

El modelo de negociación laboral de los trabajadores públicos en España provoca un grave déficit de representación de nuestro colectivo, lo que explica nuestra precariedad laboral y la progresiva huida de profesionales médicos y facultativos al sector privado y al extranjero. 

En este análisis, estructurado en diez puntos, analizamos por qué un Estatuto propio es la única solución viable a la crisis de la sanidad pública de nuestro país. 

  1. ¿Qué es la “Mesa del Ámbito”?

Es la mesa de negociación del personal estatutario del Servicio Nacional de Salud, es decir, la mesa en la que se negocian las condiciones laborales de todos los trabajadores estatutarios de la sanidad pública. Su denominación procede de la redacción del Estatuto Marco que contempla su creación: “El Ministerio de Sanidad y Consumo constituirá un ámbito de negociación, […] a fin de negociar los contenidos de la normativa básica relativa al personal estatutario de los servicios de salud”.  

  1. ¿Qué sindicatos forman parte de la Mesa del Ámbito?

Actualmente, en la Mesa del Ámbito están presentes SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT, CSIF y CIG-Saúde (Confederación Intersindical Gallega). SATSE-FSES es una federación que incluye al sindicato de enfermería (SATSE) y a CESM (Confederación Española de Sindicatos Médicos) como sindicato minoritario, lo que implica que, en caso de desacuerdo, la posición de CESM es ignorada. De hecho, SATSE-FSES ha adoptado posiciones contrarias a las de CESM en el reciente conflicto del Estatuto Marco.

  1. ¿Cómo se determina la composición sindical de las mesas de negociación?

Como norma general, para estar presentes en las mesas de negociación los sindicatos deben obtener al menos el 10% de los delegados de personal en las elecciones sindicales de ese ámbito o sector. 

Sin embargo, existe una excepción: los llamados “sindicatos más representativos”.  La legislación española otorga esta condición a los sindicatos que obtengan más del 10% de los delegados de personal en el conjunto del país, a los que concede el derecho a estar presentes en todas las mesas de negociación de todos los niveles y sectores, incluso si en algún caso no alcanzan el 10% de los delegados en las elecciones sindicales. Es decir, la legislación española privilegia a los sindicatos generalistas o de clase, garantizando su presencia incluso en las mesas de negociación donde su representatividad es minoritaria.

Actualmente, solo UGT y CCOO tiene la condición de sindicatos más representativos a nivel nacional. Esto implica que siempre estarán en todas las mesas de negociación laboral de todo el país y en todos los niveles, con independencia de su representatividad electoral.

  1. ¿Cuál es la estructura de las mesas de negociación del sector público en España?

Las mesas de negociación en el sector público se organizan en tres niveles. En el nivel más alto existe una Mesa General de Negociación, que incluye a todos los trabajadores públicos, tanto laborales como funcionarios y estatutarios (los estatutarios somos funcionarios sujetos a un estatuto particular, el Estatuto Marco). A un nivel inferior está la Mesa General de Funcionarios y Estatutarios. Por último, dependiendo de esta, existen Mesas Sectoriales para ciertos ámbitos específicos de la Administración; una de ellas es la Mesa Sectorial de Sanidad

Como hemos dicho, los denominados “sindicatos más representativos” tienen derecho a estar presentes en todas estas mesas, incluidas aquellas en cuyas elecciones no hayan alcanzado el 10% de los delegados. 

  1. ¿Cómo afecta esta estructura al acceso de los sindicatos a las mesas de negociación del sector público?

Esta estructura facilita el acceso a las mesas de negociación de los sindicatos generalistas o de clase y dificulta el acceso a los sindicatos profesionales, socavando el poder negociador de un colectivo como el nuestro. 

Solo los sindicatos generalistas pueden participar en todas las elecciones sindicales de todos los ámbitos laborales, tanto públicos como privados, nacionales o autonómicos. Esto les permite acceder a las Mesas Generales, que agrupan a laborales y funcionarios, así como obtener una amplia representatividad a nivel nacional y, con ella, la condición de “sindicatos más representativos”, lo que a su vez les garantiza estar en todas las mesas incluso en el supuesto de no alcanzar el 10% de los delegados en las elecciones correspondientes. 

Sin embargo, los sindicatos profesionales solo concurrimos a las elecciones sindicales de sectores concretos. En nuestro caso, además, solo en el ámbito estatutario. Ello nos imposibilita acceder a las Mesas Generales a pesar de ostentar una amplísima representatividad dentro del colectivo médico y facultativo y del sector sanitario

  1. ¿Cómo condiciona esta estructura el desarrollo de la negociación laboral en el sector público?

Otra consecuencia importante de esta estructura de negociación es que todos los colectivos debemos negociar nuestras condiciones laborales en la misma mesa de negociación general. En el caso de colectivos minoritarios como el nuestro, con condiciones de trabajo y funciones singulares dentro del sistema, nuestras demandas quedan sistemáticamente en minoría ante la unidad que suele existir entre los sindicatos generalistas. De ahí la precariedad laboral que soporta nuestro colectivo en la sanidad pública. 

  1. ¿Cómo afecta esta situación a la defensa de nuestros derechos?

Con frecuencia, los sindicatos de clase defienden esta estructura de negociación argumentando que ellos también representan los intereses de médicos y facultativos. Sin embargo, la realidad sugiere lo contrario, como se deduce de su posición en el conflicto suscitado por el rechazo de nuestro colectivo al APLEM.

  1. ¿Cuál ha sido la posición de los sindicatos de la Mesa del Ámbito ante nuestra movilización contra el APLEM?

En un primer momento, cuando en enero de 2025 se dio a conocer la versión del APLEM que ha provocado el conflicto actual, solo los sindicatos médicos nos opusimos al texto. La posición de los sindicatos del Ámbito (la federación SATSE-FSES ha actuado en todo momento como SATSE, ignorando nuestra posición) se caracteriza por tres elementos clave:

  1. La negociación debe llevarse a caboexclusivamente en el Ámbito de Negociación” y “con las organizaciones sindicales legítimamente representadas”, al margen del “ruido” producido por “sindicatos que no están legitimados en mesa de negociación del ámbito”. 
  2. No debe existir un Estatuto propio para el colectivo médico y facultativo, sino un Estatuto Marco común.
  3. Rechazo categórico de cualquiernegociación paralela con otras organizaciones fuera del Ámbito de Negociación”, es decir, rechazo de la negociación con el comité de huelga de CESM y SMA.

El 4 de diciembre, estos sindicatos convocaban una huelga indefinida a partir del 27 de enero en defensa de “un Estatuto Marco que realmente beneficie al conjunto de trabajadores y trabajadoras de la sanidad pública”, y contra “una negociación paralela con otras organizaciones fuera del Ámbito de Negociación”. 

La huelga fue desconvocada el 16 de diciembre tras alcanzar un preacuerdo con el Ministerio, pero las “mejoras” contenidas en el preacuerdo son tan vagas que difícilmente explican la desconvocatoria. Todo indica que la verdadera razón es el compromiso del Ministerio, expresado por Javier Padilla en la reunión mantenida con el comité de huelga el 17 de diciembre, de dar por finalizada la negociación con el comité de huelga.  

  1. ¿Qué intereses representan los sindicatos de la Mesa del Ámbito?

El conflicto generado por el rechazo del colectivo médico al APLEM coloca a estos sindicatos en una posición difícil de explicar públicamente. Estas organizaciones están obligadas a sostener públicamente que representan los intereses de todos los trabajadores del SNS, incluidos los médicos y facultativos. Para ellos, reivindicar esta representatividad es fundamental, pues esa es la base del actual modelo de negociación. Sin embargo, esta afirmación entra en contradicción con su falta de apoyo a la demanda de nuestro colectivo de un Estatuto propio. ¿Cómo pueden erigirse en representantes de médicos y facultativos unos sindicatos que se oponen a nuestras reivindicaciones? Esta contradicción explica sus titubeos y la dificultad de articular un discurso coherente en relación con el APLEM.

Por otra parte, estos sindicatos no pueden permitir que exista un Estatuto y un ámbito de negociación propios de nuestro colectivo, porque esto acabaría con la posición de privilegio en la negociación que nuestra legislación les otorga. La única salida que les queda es deslegitimar nuestra movilización, atribuyéndonos espurios intereses políticos y apelando a la legitimidad formal que les otorga la ley. 

En definitiva, la existencia de un Estatuto Marco común garantiza la perpetuación del actual modelo de negociación, que tanto beneficia a los sindicatos generalistas o de clase. Un Estatuto de la Profesión Médica y Facultativa y un ámbito de negociación propio supondría el fin de este modelo. Esta es la razón por la que los sindicatos actualmente presentes en la mesa del Ámbito se oponen a nuestras demandas.

  1. Conclusión

El marco de negociación que hemos descrito es perfectamente legal, pero es materialmente injusto. No existe ninguna razón que obligue a que nuestro colectivo deba negociar sus condiciones laborales junto con el resto de los trabajadores de la sanidad pública en mesas de negociación generales. No existe ninguna razón que obligue a crear la figura privilegiada de “sindicato más representativo” a la que solo algunas organizaciones tienen la posibilidad de acceder. Estas son decisiones políticas con consecuencias prácticas.

Una consecuencia dramática de esta estructura es que la posición negociadora de nuestro colectivo queda gravemente debilitada. La confluencia de intereses que se da entre otros colectivos de la sanidad pública y los sindicatos que los representan nos deja en minoría ante la Administración. Este agravio histórico es lo que nos ha llevado a la actual situación de precariedad laboral insoportable.

La causa fundamental de la actual crisis de la sanidad pública es la huida de médicos hacia la sanidad privada o el extranjero, motivada por unas condiciones de trabajo inasumibles. Es urgente emprender una reforma radical del actual modelo negociador que dé voz a nuestro colectivo y aborde la mejoras salarial y laboral que requerimos de manera urgente. De lo contrario, estamos abocados a una desaparición de la sanidad pública tal y como la conocemos.

 

Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM)

Sindicato Médico Andaluz (SMA)