TRIBUNA ABIERTA DE ABC: la formación vía MIR de los Médicos de Familia

El maltrato de la Administración, la falta de respeto, la precariedad laboral, la politización y la ausencia de incentivos están expulsando a muchos médicos de la sanidad pública andaluza

Hace unos días, este periódico publicó una tribuna sobre la escasez de médicos en España que incluía una idea polémica. Se proponía, concretamente, que para el ejercicio de la Medicina Familiar no se exigiese formación vía MIR, con el fin de aumentar la disponibilidad de médicos «de cabecera». No obstante, aunque es verdad que en nuestro sistema sanitario faltan médicos de diversas especialidades, no solo de Medicina de Familia, estoy convencido de que la solución a este problema no vendrá de la mano de una modificación del actual sistema formativo, sino de una adecuada incentivación de los médicos que trabajan en la sanidad pública.

La especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria se creó en 1978. Unos años después, en 1986, la Unión Europea exigió a los Estados miembros que los médicos generales recibieran una formación adicional específica de al menos dos años de duración tras la licenciatura. El acatamiento de este mandato por nuestro país supuso que a partir de 1995 la especialidad de Medicina Familiar se convirtiese en requisito para el ejercicio de la Medicina General. Nadie que conozca nuestro sistema sanitario puede negar que esta medida resultó un éxito. Actualmente, los médicos de familia realizan su actividad en Atención Primaria, en Servicios de Urgencias hospitalarios y en Centros de Transfusiones. Así, no existe hoy en España ningún área de la medicina que no sea atendida por un médico especialista con elevada cualificación y, seré claro, la organización que represento no aceptará ningún retroceso en esta situación. No aceptaremos modificaciones del sistema sanitario que supongan una merma de la calidad asistencial o que abran sus puertas a médicos sin la adecuada cualificación.

Por otra parte, no es fácil imaginar un sistema formativo alternativo al MIR para los médicos de familia, ni alcanzo a imaginar sus ventajas. El MIR no limita el número de los médicos que se forman en esta área. En los últimos años, parte de las plazas de Medicina Familiar ofertadas en el MIR ha quedado sin cubrir. Tristemente, muchos médicos no se sienten atraídos por esta especialidad. Pero ello se debe a las condiciones de trabajo que les ofrece el sistema público, no a su excelente programa formativo. De hecho, una oferta de formación de peor calidad probablemente reduciría aún más la demanda de esta por los recién graduados.

Cualquier propuesta que devalúe, siquiera indirectamente, el papel de los médicos de familia en la asistencia sanitaria constituye un grave error. La Medicina de Familia es un pilar fundamental de cualquier sistema sanitario, hasta el punto de que sospecho que muchos de los males que aquejan al nuestro tienen su origen en la falta de inversiones en Atención Primaria. El verdadero cambio que necesitan los compañeros que trabajan en este ámbito es disponer de más tiempo por paciente, consultas menos burocratizadas, menos injerencias políticas y presiones economicistas. Necesitan, en fin, que su especialidad sea dignificada, no cuestionada.

La Medicina de Familia posee todos los elementos que hacen hermosa nuestra profesión. Sin embargo, cada vez es más difícil ejercerla en condiciones adecuadas. Los médicos de Atención Primaria carecen de recursos suficientes y están sometidos a incentivos perversos que se hacen pasar, ante los pacientes, por decisiones médicas. Pienso en las presiones para no derivar al paciente al hospital o para prescribir por principio activo. Algunos conceptos retributivos implantados en Atención Hospitalaria les han sido escamoteados por la Administración andaluza sin ninguna explicación. En estas condiciones, la falta de médicos en Atención Primaria no puede sorprendernos. En los próximos años vamos a oír hablar mucho de la escasez de médicos, pero su tasa por habitantes en España es similar a la que existe en otros países desarrollados. Quien piense que solucionaremos los problemas de la sanidad pública formando más médicos o contratando profesionales extracomunitarios sin título de especialista se equivoca. Cuando las generaciones de mi edad terminábamos el MIR, nuestro sueño era trabajar en la sanidad pública. Hoy, muchos compañeros optan por la sanidad privada o se marchan fuera de Andalucía. La razón no es solo económica. El maltrato que les inflige la Administración, la falta de respeto, la precariedad laboral, la politización de la sanidad, la ausencia de incentivos profesionales y económicos, están expulsando a muchos médicos de la sanidad pública andaluza. Si esto no cambia, no habrá nada que frene su deterioro.

El próximo 12 de abril se celebra el día de la Atención Primaria. Estoy convencido de que ese día todas las instituciones que representamos a la profesión médica estaremos unidas en la defensa de la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria, mostrando nuestro respeto y apoyo a uno de los colectivos médicos que más lo necesita.

Rafael Ojeda Rivero

Presidente del Sindicato Médico de Sevilla

Fuente: ABC de Sevilla

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