Medicina, la «mal pagá»

Muchos médicos españoles tienen la sensación de estar mal pagados. Posiblemente esta sensación no se debe directamente al salario recibido. Tiene que ver también con la cantidad de trabajo, con el reconocimiento profesional y con la ausencia de una verdadera carrera profesional que sea estimulante. Para poder afirmar si la medicina española es la mal pagá, como cantaría Antonio Molina, tenemos que contextualizar los pocos datos que tenemos para hacer comparaciones.

La referencia más fiable que tenemos para discutir si la medicina española está bien pagada son los estudios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que actualmente agrupa a los 35 países más desarrollados del mundo.

Si cogemos los datos “brutos” de la OCDE, los médicos españoles se sitúan siempre en el rango inferior de los salarios. Los residentes cobran la cuarta parte que en Bélgica, la tercera que en Dinamarca y la mitad que en Francia. Los especialistas cobran de media 15.124 euros anuales menos (un 19%) que en el resto de los países europeos desarrollados. Según datos de la propia OCDE, en España los médicos ganan más de 50.000 euros anuales, mientras que en Luxemburgo se aproximan a los 200.000 euros. Tan solo quedan por detrás de España Eslovenia, Grecia, Estonia, Hungría y Polonia, países con una renta per cápita significativamente inferior a la española.

Corrigiendo estos datos con los sueldos medios de cada país (lo que da una idea del precio de la vida en cada país), las estadísticas de la OCDE muestran que la remuneración de los médicos es superior al salario medio en todos los países. Sin embargo, en países como Eslovenia o Polonia, donde el salario medio es menor que en España, los médicos cobran más respecto al salario medio del país. Y si damos el salto a otros continentes, el panorama es aún más llamativo. En México o en Chile nos duplicarían o triplicarían si consideramos el salario de esta manera.

Un aspecto positivo de nuestro país es la brecha salarial entre generalistas (médicos de familia) y los demás especialistas. En todos los países los médicos de familia ganan menos que los especialistas, y en algunos casos mucho menos, por ejemplo en Bélgica y en los Países Bajos. En general desde 2005 esta brecha se ha ido abriendo aún más en los países de la OCDE. España es el segundo país con menor brecha salarial entre especialistas y médicos de familia, aproximadamente 8.000 euros de salario anual.

Estos datos sobre salarios y euros no tenemos que situarlos solo respecto a la riqueza de cada país. También es importante hablar de la calidad del sistema sanitario para ver si los médicos, bien o mal pagados, hacen correctamente su trabajo. España está entre los tres países del mundo con mayor esperanza de vida y nuestro sistema sanitario se sitúa entre los 10 mejores del mundo. Algo tendremos que ver con todo ello los médicos.

El sistema sanitario español, relacionado directamente con la cualificación de sus profesionales, es uno de los mejores del mundo. Un estudio recientemente publicado en The Lancet (mayo 2017), sitúa a nuestro sistema sanitario como el cuarto mejor del mundo, empatado en esta posición con otros cuatro países. El estudio clasifica a 195 países del mundo según la atención y el acceso a la sanidad. El primero de la lista es Andorra (cuyo sistema sanitario no se puede comparar con el de un gran país), después están Islandia y Suiza, países de mucha menor complejidad organizativa que España. Tras ellos empatan con España: Suecia, Noruega, Australia y Finlandia. El estudio evalúa la competencia sanitaria entre 1990 y 2015, período en el que se observa una enorme mejora de nuestro sistema de salud.

La medicina española (los médicos españoles), ¿es la mal pagá? En datos brutos o relativos a los países de nuestro entorno podríamos decir que posiblemente. Si añadimos la calidad que damos a nuestro sistema de salud habría que decir que muy posiblemente. En gran medida, el sostenimiento de nuestro sistema de salud tiene que ver con la calidad que dan los profesionales y con sus bajos salarios, que permiten que se pueda invertir en otras partes del sistema.

¿Se puede hacer algo para que la medicina pase a ser la bien pagá, como diría, esta vez sí, Antonio Molina? Probablemente no mucho a corto plazo, pero sí se pueden ir trabajando algunas cuestiones como: 1) Mejorar el sistema de incentivos para los médicos que hacen bien su trabajo, que básicamente se debe traducir en tiempo para desarrollar proyectos y/o en salario; 2) Establecer una verdadera carrera profesional. No es aceptable que el médico que acaba la residencia no tenga otro horizonte que trabajar y trabajar más por lo mismo; 3) Reconocimiento del trabajo bien realizado por parte de los responsables; 4) Establecer una carga laboral que sea aceptable para dar una buena asistencia sanitaria, que es lo que más le importa al médico.

 No todo es dinero para que medicina deje de ser la mal pagá.

Fuente: Univadis

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