Fusión Macarena-Rocío: Erre que erre

El diccionario de la Real Academia Española define el significado de la expresión “erre que erre” como “porfiadamente, tercamente”.  Y todos recordamos la película “Don Erre que Erre”, protagonizada por el genial Paco Martínez Soria, en la que éste interpreta a un personaje, don Rodrigo de Quesada, conocido por su terquedad, persona de ideas fijas que no para hasta conseguir todo aquello que se propone. Pues este parece ser el modelo que inspira al director-gerente del Hospital Virgen Macarena, a la vista que como han transcurrido los últimos acontecimientos.

De nada sirven las firmas de la mayoría de los facultativos del hospital en contra de la fusión hospitalaria, de nada sirve la opinión unánimemente contraria de la Junta Facultativa, de nada sirve el sentir de la mayoría de los trabajadores, de nada sirven los recelos de las asociaciones de pacientes, las sentencias de los tribunales… El gerente, instalado en un dontancredismo imperturbable, persiste e insiste en lo que parece ser el único objetivo de su gestión: la fusión con el Hospital Virgen del Rocío.

Ha abandonado incluso ya los habituales eufemismos que empleaba como “sinergia”, “colaboración” y “convergencia”, con los que disfrazaba su intención y se ha decidido, por fin, a llamar al proceso por su verdadero nombre, revelador de su naturaleza: “fusión”.

Y decimos esto, porque, como recoge  la propia intranet del Hospital Virgen Macarena, el pasado 15 de marzo, tuvo lugar en el Aula Magna el acto de presentación del equipo directivo, el contrato programa, el proyecto i-UGC y la firma de acuerdos de gestión. La presentación que se expuso, igualmente colgada en la intranet, no deja lugar a dudas: las diapositivas 2 y 3, escritas en inglés, llevan por título “Factores de éxito en la fusión de hospitales universitarios” (diccionario Oxford: merge = to combine ormaketwoor more things combine to form a single thing), y la diapositiva 4: “Experiencia de fusión” (Merger experience)  No cabe lugar para el disimulo: por si había alguna duda, el logotipo que aparece en la presentación lo aclara totalmente: “Hospital Universitario (en singular) Virgen Macarena-Virgen del Rocío”. De forma irónica, diríamos que incluso burlesca, insiste la presentación en la “participación real y efectiva de los profesionales”.

Inmovilismo, contumacia, terquedad, obstinación e intransigencia de un gerente que ha tomado como leitmotiv de su gestión actuar de espaldas a sus profesionales, a los que desprecia, impasible el ademán, desde la atalaya de su despacho. Más que nadie es… Don Erre que Erre.

 

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